sábado, 16 de enero de 2010

MUERTE EN JARIPEO.

Entonces que vemos cómo un toro cebú le aplastó el craneo con las pezuñas.
Un señor, de entre todos los que se pararon repentinamente al ver el incidente, hizo que se me derramara la cerveza medio tibia, en el pantalón.
Amelia gritó “no mames” tan cerca de mi oido que, junto con las trompetas de la tambora que amenizaba el evento, me dejaron sordo por segundos dolorosos.
Ella fue la que me llevó.
A mi ni me gustan los jaripeos.
Aunque es un buen lugar para conseguir chicas.
Entraron varios hombres al ruedo ignorando al cebú despuntado, que por su parte se limitó a dar patadas al por mayor.
Ya no tenía más dinero para comprar otra cerveza.
Amelia llevaba tres más que yo.
Me había tomado siete.
El jinete accidentado era un rancholo, envalentonado, ebrio, abandonado, idiota; sólo dios sabe. Rancholo a fin de cuentas.
Amelia sale a jaripeos cada semana y por extraño que parezca, se ve muy bien con tejana y botas. Me toma de la mano y nos acercamos a contemplar el incidente.
La cerveza derramada en mi pantalón causa una mancha vergonzosa.
Entran voluntarios de Cruz Roja y atienden al ahora occiso.
Unos jovenes conversan en p'urépecha a mi lado. Me concentro en escuchar su plática.
Me suelto de Amelia, quien de un momento a otro se pierde en el remolino de gente.
Un cabrón se me queda viendo con cara de chinga tu madre.
Pasan unas chicas de breve cintura y más aun breve falda.
Amelia esta ebria.
No creo que podamos coger esta noche.
Me alejo de la gente y busco en mis bolsillos un poco de dinero.
Nada.
La tambora nunca se detiene, la gente sigue arremolinada, pierdo de vista al cebú. Amelia voltea a verme con una sonrisa que de algun modo me congela el corazón.
Hay un borracho tirado en la tierra seca y amarilla. Tiene una mancha de orina en el pantalón rojo decolorado.
Reviso mi mancha, la mezclilla no se seca tan fácil.
Por inercia, me encamino a la entrada del jaripeo y busco las llaves del carro.
No entiendo porque me siento como derrotado. Tal vez sean celos por el ahora occiso.
La mancha que porto no es mi concepto de ser el centro de atención.
Amelia me chifla y volteo para ver cómo llega junto con un niño muy sucio que carga un cartón de cervezas.
Al llegar a mi lado me muestra un botella de tequila que extrae de su bolso. “con esto nos armamos, pero hay que irnos ya y no me preguntes porqué”.
En su rostro de nuevo esa sonrisa.
Regresamos a la ciudad y nos dirigimos a su casa.
Prende el radio y canta muy alto una canción de banda.
Pregunta si me ha gustado el jaripeo, respondo que es interesantísimo.
“No me gusta cuando no pasa nada de impacto” me dice poniendo su mano en mi pierna. “es un buen día” me dice retirando la mirada de la mancha en mi pantalón.
Amelia se ven muy bien con tejana y botas, unicamente.

miércoles, 5 de agosto de 2009

SATÁN.

Este heavy metal que por las venas va corriendo, como alma que lleva el diablo, me invita a tenerte atada al olvido de todos aquellos errores que de repente se cometen en nombre de la desnuda realidad que representa la ebriedad y la locura, a pesar de que haya quienes insistan en llamarla crisis de la edad.


Invocando al puto diablo, por puro líbido, por pura ira en contra del pasado.
Invocando la reina de los muertos en la orilla de la esperanza, como si se aguardara el ultimo vuelo antes de que al tren de la locura se le ocurra detenerse en este páramo de soledad.
Invocando al puto diablo con el grito irracional de una Fender Stratocaster que espera el delirio que de mano del vaso, viene volando en alas de sombra.
Hay veces que se bendice la llamada de las tinieblas antes de abrazar la luz de las estrellas.


Satán esta en tu cuerpo sin velo y me hace sangrar el deseo sin nombre de tomar la sangre de los que rezan en las noches y que nada esperan mas que la llegada de los demonios que, sin alas, se posan en el dintel de las puertas de los moribundos.


Satán
tu nombre provocó guerras y ahora las guerras ocurren en la mente de los hombres...en el sexo de los amantes.
Satán
tu nombre hace que los cuerpos de los jóvenes se humedezcan con el jugo del insomnio...dulce promesa tus ojos en llamas promete.
Satán
tu nombre lo gritan de repente las guitarras eléctricas.

lunes, 13 de julio de 2009

TRES MUJERES A VECES MUDAS

Tres mujeres duermen en el cuarto de junto y sueñan.
La que durante más tiempo ha habitado la casa, sueña con las manos del niño prodigio de las cinco de la tarde, recuerda un naranjo y algun aplauso.
La que llegó, se fue y regresó, sueña con jóvenes vestidos de negro y sudor, con horas de frío y melodías irracionales; esta triste porque el tiempo no perdona.
Finalmente aquella que yo busque y terminó encontrandome, sueña y tiembla al recordar la pestilencia a ira y alcohol, conoce los demonios y alguna gota de sal. Aunque se sepa amada, a veces le sangra la ternura y le gana un poco el miedo.
Tres mujeres duermen en cuarto de junto y sueñan.

miércoles, 17 de junio de 2009

TOMA EL LLAVERO, ABUELITA...

EL BAÚL DE LOS RECUERDOS.
Textos aparecidos en la serie especial “Dípticos del mal” editados en 2004 de manera clandestina por parte del colectivo “Suelos Aliados”.


Debajo.

Vacío, sin mis manos, preso en la espesura de alcantarillas sin término, hundido por palabras que son piedras en los muros; aquellos que separaron el roce de unas manos y nada vino que no fuera el invierno.
Repleto, sin mis venas, sin el agua que bañó las noches, en vigilia por una sombra que colmara las cobijas.
Desnudo en el corazón de la madrugada.
Desnudo por los pasos que las calles devoraron.
Nada, aún con mi espiritu sin alas.



Invierno.

Dolor cristalizado. Como escarcha en los muros, no espero su sonrisa; todo huele a mierda y lenguas sucias.
Nacer es dolor. Mi ciencia es la agonía. La carne y la piel son tu ponzoña donde no hay lugar para mi. Son tus bosques muy grandes y tus ciudades muy viejas. Son tus montañas muy frías y tus mares siempre estan llenos de muertos. No hay lugar para mi. Estoy en el invierno de los siglos.
Siento asco de los cadaveres a mi alrededor, han sido yo todo este tiempo; la piedra en mi mente los llama y mis brazos los rechazan.
Frente al trono de Dios la luz y las aves, que a su lado emprenden vuelo, desnudas como una hoja, iluminan las estatuas llenas de basura y hundidas en la mierda.
Lo recuerdo como de un sueño y creo en lo que relatan los tubos, el suero y las agujas; susurran mi nombre a pedazos; el que me dió mi enfermedad y mi adicción.



Mictlancuauhtla.

I.
Espesura. La luz no permanece más que un breve instante en la tierra; lamento de piedra y musgo, camino del agua, corazón de las brazas.
Renacimiento. Un día es un siglo, los granos no envejecen, es el campo lo que cambia; ofrenda de maíz y sangre. Plegaria.
Dame piernas nuevas, ojos y manos. Dame la carne y el fuego, aliméntame, cúrame, pon de nuevo la piedra negra sobre mi pecho.
Crujen las ramas de los árboles en Mictlancuauhtla.

II.
Fuimos la razón de la caída, el poema sobre la roca en el centro de la tierra. Una lágrima que cayó del cielo.
Por ahora, camino sólo; me lleva un fantasma, un trozo de voz, la ninfa con lengua de dragón.
Cansado al pie del ícono, siendo un astro frío, la luz el brillo de la navaja que cortó mi piel.
Por ahora busco donde se rompió mi escudo y perdí mis fuerzas.

martes, 16 de junio de 2009

UNA PANTALLA QUE ABARQUE EL MUNDO.

Metallica en el Foro Sol.


Junio llegó con un evento de verdaderamente grandes dimensiones. Suele suceder que los promotores de conciertos masívos adolescan de poco tino o de un juicio miope a la hora de escoger bandas soporte. De modo similar a como ocurrió en febrero durante el Maiden fest, que contaron con algunos grupos que poco y nada tenian qué ver con el resto del cartel (Atreyu y Lauren Harris), en esta ocación tuvimos el desafortunado encuentro con dos ejemplos de lo que es no saber qué hacer con una banda muy muy grande y querer rellenar con lo primero que venga en mente (por decirlo de modo amable). Comenzando con los nacionales Resorte, quienes iniciaron su actuación cerca de las 6 30 de la tarde y con un Foro Sol a menos de la mitad de su capacidad; los regiomontanos, que por ahi del 97-98 hicieron algo de ruido y mella en el panorama del Rock alternativo nacional con su disco debut “República de ciegos”, ofrecieron una actuación, que si bien no fue fría y hueca (es un decir), sí se sintió un tanto forzada y su estilo Rap-core/ Nü metal se escucha tan superado como las Spice Girls y más fuera de lugar que un tributo a los Tigres del Norte hecho por bandas del Rockcito nacional (perdón, eso creo que si existe; la realidad da más miedo que la ficción). La ciencia no engaña, los híbridos se caracterizan, entre otras cosas, por ser estériles. Aunque los de Monterrey hayan logrado conectar con algún que otro desubicado saltarín.
Considero que la actual escena nacional de METAL, se encuentra en un envidiable estado de buena salud, particularmente hablando de bandas. De éste panorama destaco el que haya grupos que trabajan de modo honesto y con profesionalismo, que de hecho hubieran estado mucho más ad hoc a la ocación; digamos Split Heaven o Strike Master. ¿qué necedad de resucitar a una banda que duró sólo un disco, editado por una compañia fresona y de ese modo cerrar las puertas a propuestas más ricas, muy a pesar de encontrarse en el underground? Bueno, estamos hablando de Nokia y Ocesa como organizadores. Resorte, representante nacional de un género con fecha de caducidad (a estas alturas, más bien acedo) cuyo repertorio gira en torno a ese viejo disco editado por la ahora occisa Manicomio Rec. La rechifla, las mentadas y el descontento general del auditorio no se hizo esperar.
Pasados aproximadamente 45 minutos, tal vez más, subieron al entarimado los norteamericanos Avanged Sevenfold quienes vienen a ser una especie de abanderados del llamado Metal Core (tambien se le conoce como Scream-tatoo-piercing Metal), a últimos años muy difundido en el mercado gabacho. Los Avanged desarrollan un metal muy hard corero, con un poco de melodía, apoyadísimo en el trabajo de las guitarras, que en realidad no es una labor tan mal lograda pero cuya tendencia a los gritos, tarolazos y guitarrazos terminan aburriendo tan rápido como ver un horno de microondas calentando sopa. Sin pena ni gloría la actuación de estos americanos que debió durar otros 45 minutos o acaso una hora. Pienso en la misma cuestión que con Resorte en cuanto a la falta de oportunidad a nuevas bandas, en fin.
Pasaban de las nueve de la noche y aún brillaban las luces del Foro Sol que estaba al tope de su capacidad.
Entonces se apagaron todas las luces y sobrevino la histeria: “The Ecstacy of Gold”, imagenes de la pelicula “El bueno, el malo y el feo” y el coro de más de 55,000 fieles al grupo más polemico de Heavy Metal de todos los tiempos, el más exitoso. “Creeping Death” abre la presentación de los thrashers de la Bay Area; masizos, exactos, salvajes y, por extraño que parezca, elegantes. Una pantalla que pudiera abarcar al mundo, es la única escenografía que necesitan ellos y nosotros, claro, acompañado por el inolvidable coro “Die, die, die, motherfucker, die”. A manera de regreso a la tierra, entra la contundente “Fuel” del controversial Load, junto con enormes llamaradas de más de diez metros de altura. Verde la bateria de Lars Ulrich, café la guitarra de James Hetfield, Kirk Hammet porta una guitarra verde con un diseño de Drácula y Robert Trujillo simplemente está fuera de mi campo visual y durante todo el concierto me resulta dificil seguirlo con la mirada. “Harvester of Sorrow”
De un momento a otro se encuentran tocando uno de mis temas predilectos, “Wherever I May Roam” de 1991 y arrancan con “Fade to Black” de 1984, la cual me provoca una que otra lágrima. No me muevo, apenas respiro lo necesario, no sé qué ocurre con los asistentes, estoy abstraido. Duraría asi por varios días subsecuentes.
Han sido años de espera por verlos y de un modo James lo sabe “we've been waiting ten years to return to Mexico, you've been practicing for the last ten years...” hay algo taciturno en la mirada de Hetfield, tal vez sea cansancio pero su interacción con la gente es limitada y dá la impresión de que el evento transcurre a una gran velocidad; la misma velocidad a la que tocan “And Justice For All”. Muy rara es la canción que tocan con los mismos instrumentos, hablando de cuerdas; Kirk oscila entre el modelo de Drácula, dos con diseño de ouija board (una blanca y otra negra) y la clásica Esp negra con calaveritas en el diapasón, James usa una gris despintada estilo Les pauls, otra similar con una cruz de hierro al frente, la ya mencionada café y la habitual Explorer blanca. Robert en cambio, luce un bajo con diseño de calendario azteca. Los bombos de la batería de Lars, más que escucharse, se sienten en el pecho como un golpe de viento. Titanes.
Algunos temas del flamante Death Magnetic, como “All Nightmare Long”, “The Day That Never Comes” entran por la vena y en el rostro de los integrantes se nota el gusto pero sobre todo el orgullo de tocarlas para la gente y que en cambio, nosotros adoptamos como nuevos clásicos. Descargan la poderosa “Sad But True” y de momento queda Kirk en el escenario solo y presentado por Hetfield. Hammet ejecuta un solo de gran belleza con una aún más bella Gibson Les Pauls; relajado, apacible y melancólico es el telón musical que antecede “Nothing Else Matters” que arranca gritos y lagrimas de los espectadores. James, al termino del solo que le corresponde en esta pieza, permanece medio sentado y muestra a las cámaras la uña para guitarra que porta y abarca la pantalla enorme; detalle que provoca gritos de los fieles.
Pasan la inconmesurable “Master of Puppets”, la pirotécnica “One”, la obvia “Enter Sandman” y demás clásicos entre los que resaltaría “Dyers Eve”, “The Wait”, “Welcome Home (Sanitarium)” y “Hit The Lights” que simplemente me pareció orgásmica. Cada tema es cuidado hasta el más pequeño detalle, el tipo de distorción es identico al de las grabaciones, pero con el calor que desprende la acción directa de sus autores. Incluso en alguna que otra tienen ligeros errores que le dan sabor al evento y que no pasan a más.
Metallica se despide de los fieles mexicanos con el bis consistente en “Seek And Destroy” que nos intercambian por “the very last drop of energy you have” en cuerpo y espiritu, la entrega total y el rito absoluto del Heavy Metal. Despues de los discursos por parte de cada uno de los integrantes, queda la promesa de Robert Trujillo de regresar lo antes posible y tocar para nosotros. Han dado infinidad de uñas y baquetas que serán más que tesoros, reliquias sagradas para los afortunados en obtenerlas. Metallica se despide.
Fuimos testigos de una de las verdaderas industrias del entretenimiento, una maquinaria que a muchos nos resulta dificil de imaginar junto con los alcances reales y el impacto que tiene como medio de vida de miles de personas, pero sería muy triste pensar en Metallica como ese monstruo del mercado; es más dulce quedarnos con el honor de formar parte de la “familia” que son y que somos los seguidores de todo el orbe de esta apasionante banda. Hay quienes lo coronan como el Led Zeppelin de estos tiempos, declaración en la que difiero por completo; son Metallica y como banda de grandes dimensiones que son, resultan únicos y sin paragón. Son la banda de garage más grande que ha existido.

martes, 26 de mayo de 2009

Todo comenzó en...

GÉNESIS.


1989 debió ser el año, no estoy muy seguro pero si lo estoy de algo; el primero fue Pink Floyd “The Wall” y la cuestion es que fue a través de la pelicula y en particular por la secuencia de Another Brink on the Wall parte II “la de los niños” le decia a un tío (el más jóven de los hermanos de mamá) que había traido una copia de la pelicula en VHS desde la capital del país. Yo tenía unos 5 años de edad y en menos de un año ya tenia memorizada toda la pelicula, cada secuencia, cada canción, aunque los diálogos no, porque aun tenía problemas para leer. Y la fantasía que me duró un tiempo de ver arder mi escuela primaria.
Admito haber tenido mi deslíz con el rap de inicio de los 90's (KLF, Criss Cross, Techno Industrial) sin embargo, era tambien el tiempo en que Guns n Roses eran los reyes del mundo, junto con Metallica. De mano de dos hermanas me vinieron nuevas referencias y también por parte de mi madre (Queen, Maldita Vecindad, Caifanes, Laureano Brizuela y casi toda la camada del “Rock en tu idioma”) .
MTV era entonces un canal de música y yo todo lo absorbía, aunque lentamente iba desechando lo que simplemente no me convencía ( Pet Shop Boys, U2, Midnight Oil ) para ir tomando mis propias referencias, sobre todo de grunge. Estando en cuarto o quinto de primaria ya tenia identificado el cómo sonaban y cómo eran Aerosmith, Megadeth, Stone Temple Pilots, Metallica, Smashing Pumpkins y otros. Mis compañeritos estaba en las nubes con los tazos, los supercampeones y por ver Acción los domingos en la tarde ( años despues me daría cuenta de que como fondo musical de este programa deportivo usaban la introducción de “Wasted Years” de Iron Maiden ) yo seguia escuchando a Pink Floyd y viendo Robotech o las peliculas de Mad Max. Memoricé grupos y canciones que alternaba con mis juegos de misiones, soldados y carritos. “Everything about you” de Ugly Kid Joe era mi delrio y mis dibujos fueron cambiando de trailers a guitarras eléctricas y algunos tempranos logos de bandas.
1993. Llego con mi primer cassette ( comprado con mis ahorros y cuando ocho pesos me parecian una fortuna ) a la casa y a darle que es mole de olla. Improvisaba cualquier cosa como guitarra y escuchaba durante días esa reciente adquisición: Aerosmith con el disco Get A Grip, me mostró el camino. Por ese tiempo tambien frecuentaba a los vendedores del playeras y cassettes del tianguis, quienes me ignoraban por completo ( si, el uniforme de la primaria era horrible ) playeras y cassettes fueron mi facinación. Mi segunda adquisición, Appetite for Destruction de Guns n' Roses, un tercero fue regalo de mi papá: Metallica y su controversial album negro. Un cuarto, tambien de Metallica, el Ride the Lightning me colocó ante mi primer gran duda rockera: ¿se trataba acaso del mismo Metallica? Decían el mismo nombre ambos discos, es cierto, pero no los relacionaba del todo. Me confundí y al conocer la respuesta me llené de gusto. Eso lo recuerdo con ternura.
Para sexto de primaria ya contaba con dos playeras negras, ambas de Guns, y me sentía realizado.
Por ese tiempo, más o menos, alcance a ver una emisión del Headbangers Ball de MTV en su horario habitual de las 8 de la noche los sábados; la última en ese horario y todo debido al video God of Emptiness de Morbid Angel, que la censura del canal ordenó que se cambiara el horario del programa inicialmente a las 12 de la noche y posteriormente a las tres de la mañana. Para ver el programa, a partir de entonces, debía hacerlo a escondidas de mi mamá lo que debió causarle cierta conmoción el preguntarse qué clase de programas podría estar viendo a esas horas de la noche. Seguir el programa las noches de sábado me resultó toda una odisea nocturna, mística en cierto sentido. La música iba adquiriendo un matíz distinto desde entonces. Por medio de Headbangers conocí una infinidad de bandas nuevas, géneros y sonidos que de repente me parecía dificil de concebir cómo una persona era capaz de producirlos (doble bombo, voces guturales, guitarras thrashers etc..).
En ese entonces recibía demaciada información, sentía nostalgia por el grunge y el hard rock, conocí a Slayer, profundicé en Metallica, ubiqué a Criminal de Chile, Napalm Death, A.N.I.M.A.L; Garrobos, Transmetal, y entonces llegó la revelación: Rock and Roll en la versión de la pelicula The Song Remains The Same... Led Zeppelin, tan mentados por tanta gente en tantos lados; amor a primera vista-escucha. Coincidió este descubrimiento con la época en que Page y Plant se habían reunido y grabado ese descomunal Unledded ( el unplugged para MTV gabacho ).
Tanta información debía tener un cause y un orden, decidí avocarme a los clásicos. Y Zeppelin fue mi punto de partida. Busqué blues, Rolling Stones, Cream, Hendrix, Janis, The Doors...y que conozco a Black Sabbath con Iron Man.
En primero de secundaria sucedió que fui a mi primer toquin con mi tío ( introductor de Pink Floyd ) como acompañante. Primera reunion con otros rockeros, primer slam y me aplastan como tres monos durante Lithium de Nirvana; un grupo llamado Aneurisma coronó la noche con Whole Lotta Love, ideal.
Conseguí mis primeras dos revistas rockeras, una Metal Hammer y una Heavy Rock, ambas españolas. Muchos nombres, mucha história, mucho encanto y mucho por conocer.
Algo sucedió a fines del 96 y fue que mi hermana mayor, que por entonces estaba en la facultad de Biología, durante un viaje de prácticas llevó a la casa a tres compañeros ( yo viviendo en Zacapu y ella estudiando en Morelia ) siendo dos de ellos rockers aunque muy adelantados para mí. Tiempo despues ambos (Soren y América) me enviaron algunos obsequios tales como dos posters de Iron Maiden, del primer disco y del Killers, una manta de Motlëy Crüe y un muy humilde cassette: una compilación de éxitos de Black Sabbath. La vida me cambió por tercera vez; las dos anteriores con Pink Floyd y con Led Zeppelin.
Conocía el sonido del Thrash, Death, Speed, Heavy etc. Pero con Black Sabbath no sólo comprendí la pesadez de un grupo, sino la vibra que, en el caso de los de Birmingham, era de pura puta maldad. “My name is Lucifer, please take my hand” fueron palabras que se quedaron marcadas como por hierro incandecente en mi jóven espíritu.
Vino Iron Maiden, que me demostraron lo que era velocidad elegante y un abuso de guitarra sumamente fino. Un día un amigo me prestó un cassette de Angeles del Infierno y mi impresión fue de que se trataba de una copia bararta y española de Maiden, aunque nunca se lo dije. Con ese amigo compartimos mucha música y apreciaciones. Mi primer gran amigo rocker.
Durante la secundaria me obsesioné con el Death Metal, sobre todo de Cannibal Corpse y Obituary y me dí cuenta de que para tener un acercamiento a los géneros, asi como para conocer el catalogo de una banda en particular, una muy buena alternativa era recurrir a las compilaciones y de ese modo me empapé de bandas para mí desconocidas: Gorefest, Monstruosity, Incantation, Master etc. Y me inicié en lo blasfemo, Morbid Angel.
En ese tiempo estaba sin novia, pero me acercaba a los 100 cassettes!!. Empecé a estudiar guitarra pues me dí cuenta, gracias a los mexicanos Santa Sabina, que si quería tocar como mis heroes nunca lo lograría con el círculo de Sol que nos enseñaban en la escuela; debía estudiar música con seriedad, pero eso es otro asunto.
Ya me relacionaba con rockers de más edad y así conocí generos distintos, como el Black Metal, que durante un tiempo no me llamó mucho la atención, prefería la pútrida blasfemia del Morbid Visions de Sepultura, que se convirtió en mis disco favorito por ese tiempo.
Pasó algun tiempo para que me comprara una mayor variedad de playeras negras, pero solía andar vestido siempre de mezclilla, con pulseras hasta los codos y al menos cuatro collares; seguia sin novia. En algun convivio de la secundaria, se me ocurrió llevar el Vile de Cannibal Corpse, no me dajaron escuchar siquiera Devoured By Vermin; total, ahora la mayoría de ellos seguramente tienen hijos con futuras tendencias emo-reggaetoneras.
Conseguí en el tianguis el cassette de un grupo del cual no tenia ninguna referencia ni de MTV, ni de alguna compilación, comentario, nada. Me dejé llevar por el encanto de la portada, se trataba de Argentum con su primer disco Ad Interitum Funebrarum en el cual estaban todos lo elementos necesarios para hacerme caer en las sombras: atmosfera densa, guitarras virtuosas, voz malvibrosa, buena velocidad, voces de chicas melancólicas. Oh revelación, eran de Guanajuato, según el que me vendió el cassette, aunque más tarde supe que eran de Monterrey; me encontré ante las puertas de una utopía: el Metal Mexicano, el underground nacional que nada tenía que ver con Leprosy o Especimen.
Atravecé entonces el lúgubre y a veces hilarante camino del Black Metal, que durante la preparatoria se convirtió en mi genero favorito.
Han pasado ya veinte años desde que en la casa de mis abuelitos mi tío me ponia el vhs de The Wall que, a la fecha es mi disco favorito de Pink Floyd. Ha pasado el tiempo y no dejo de aprender algo sobre Rock and Roll o Metal asi como no hay día que no pase que no escuche al menos uno de mis antiguos cassettes ( aunque ya tenga Cds, Lps, y hasta Mp3 ). Poco a poco la música se convirtió no sólo en mi gusto más profundo, sino en mi modo de entender y darle lectura al mundo. He sido afortunado de conocer gente maravillosa y a algunos que se volvieron mis encarecidos amigos. He tenido la bendición de ver a varias de mis bandas más amadas (Black Sabbath, Ozzy, Judas Priest, Iron Maiden, Mayhem, Cannibal Corpse, Morbid Angel etc..) y sé que hay algo que nos llega a unir a muchos rockers, algo que las palabras no logran definir; unión que trasciende toda barrera. Me gusta pensar en ello como una inmortalidad colectiva.

sábado, 2 de mayo de 2009

cuento cuatro

LUNES.

La televisión encendida desde hace un rato, y no el sol, sacaron a Julia de esas tinieblas que se esconden debajo de la almohada. De cualquier modo nunca le ha ganado al sol y la tele es su despertador. Se retira el cabella que al rostro se le ha pegado, entreabre los ojos y los fija en la pantalla a fin de adquirir suficiente conciencia ( vaya paradoja ) y despertar por completo. Ahora sentada en la orilla del colchón, reconoce el piso con los pies para andar medio desnuda por el departamento, tomar el desayuno de fruta con yogurt, antes de bañarse y mucho antes de salir al mundo, al trabajo.
Mira por instantes la ciudad a través de la ventana y piensa en el periodico que no ha comprado, en las personas que no han firmado algunos documentos pendientes, en los jodidos camiones llenos de gente a cualquier hora; se retira del vidrio al percatarse de que alguien la mira desde otra ventana no muy lejana. Minutos más tarde termina una manzana antes de secarse el cabello pero despues de haber extraido del closet la ropa a usar durante todo el dia hasta que regrese a casa por la noche y vuelva a la semidesnudez.
El traje tipo sastre color beige la hace verse un tanto descolorida en relación con otros días, pero éste no tiene motivo alguno para ser especial, por lo que no importa realmente que llegue a mimetizarse con los muros de la dependencia de gobierno para la cual trabaja.
Ese día insulso se descubre que para las nueve treinta ya no tiene trabajo, recorte de personal y un historial mas bien intracendente son el motivo; no son aún las diez de la mañana cuando se encuentra de nuevo en su departamento.
El silencio aturde, los zapatos brillantes no dan crédito a lo sucedido y los muebles nada dicen al respecto. Julia está encabronada pero no se atreve a llorar , autocompadecerse o maldecir hasta que la saliva disuelva lo que queda del día. Siente hambre, asi le pasa cuando se pone nerviosa y esta sensación la hace prender la tele sólo por el ruido. Recuerda que nada queda en la alacena, en el refrigerador o en los fruteros; la liquidación llegaría hasta la quincena según sus superiores. No tiene dinero. Toma algunos vasos con agua y camina de un lado a otro del departamento hasta que pierde un tacón.
Camina descalza y sin rumbo, animal encerrado por trivialidades. Se encuentra como desnuda ante el gran ojo del mundo, la ventana de la sala.
Bebe otro poco de agua y se dirije a la cama destendida, donde una vez arropada intenta olvidar; como cuando intenta olvidar la hora sólo para dormir un poco más casi todos los días de la semana. Nada. Cambia los canales de la gris televisión, nada. La apaga y toma algo de agua, nada. El cuerpo se le vuelve pesado; tanta rutina le creó un calor de nido bajo las cobijas que en estos momentos le va consumiendo la vida.
De nuevo camina, sale descalza del cuarto y sube las escaleras, brinca los ladrillos sueltos de la azotea y siente arena bajo los pies. Arena de playa en el edificio donde se abre la ciudad con una calle desnuda, un río adentrandose al infinito mar. En silencio terminan sus soliloquios ante la ciudad que nunca cambia. Camina hacia la orilla y abre los ojos que matuvo cerrados por un instante. Un hombre de al menos cuarenta años yace esparcido por la banqueta, la mirada de Julia se encuetra en la misma trayectoria del impacto del hombre.
Suena un claxon a lo lejos y algún automovil , pero el silencio es demaciado grande. Abajo, el hombre con las piernas deshilachadas y la cabeza aparentemente intacta. Parece que por instantes se ha congelado un inocente tropezón en la banqueta y ella lo contemplara. Julia se aleja de la orilla y segundos despues viene el primer grito, para variar de una mujer que se ha encontrado con el cuerpo del suicida.
La azotea arde bajo las plantas rosadas, los blancos pies de Julia quien piensa en el mar, que es su lugar menos preferido en la tierra, pero que no resulta tan malo para estar en ese momento solitario y un poco devastador. Posterior a un salto al vacio.