martes, 10 de agosto de 2010

Héroes: DJANGO REINHARDT.





Jean Baptiste Reinhardt, 1910-1953.


Gitano belga, manouche, vagabundo, dueño del suelo donde posaba su planta; dueño del aire que, con las notas de su guitarra, se volvió colorido en la Europa previa a la Segunda Guerra Mundial.
Irreal, su sonido era irreal a pesar de que se le puede calificar como swing, el colorido de su música resultaba variable, mutable, vivo. Y es que en el camino se formó como hombre y artista, que no estuvo solo y creó pasajes con ayuda de compañeros, casi familia, a quienes sólo una guerra pudo separar. Entre ellos Stéphane Grappelli, el violinista de su vida, o Reinhardt, guitarrista de la vida de Grappelli, como se quiera ver.
Por causa de unas flores plásticas que iluminaban su caravana, y la intervención de una inocente vela, Django sufrió un accidente que, lejos de perjudicarlo en términos musicales, le significó el sello distintivo que le ayudaría a inscribirse en las páginas de la historia de la música del siglo XX; con graves quemaduras casi en la mitad de cuerpo, se vió postrado a una cama de hospital por espacio de 18 meses y lo condenó a la pérdida en la movilidad de los dedos anular y meñique de la mano izquierda. Por esta condición pudo desarrollar una técnica única con la cual podía hacer prácticamente todo, desde ritmos, lineas melódicas, hasta partes solistas, utilizando únicamente dos dedos (índice y medio) y ocasionalmente el anular.
Durante los primeros años de su carrera se desenvolvió en la guitarra acústica, con cuerdas de metal, época a la que pertenecen la gran mayoría de los temas que grabó junto a Grappelli, que abarcaban temas gitanos, swing y algunos atísbos de tango (Limehouse Blues, Sweet Georgia Brown) y fue después de 1946 que tuvo su acercamiento a la guitarra eléctrica y al Jazz norteamericano, el cual conocía desde finales de la década de los 20´s.
Siempre de traje, el cabello y el bigote con una elegante presencia, el cigarro y la guitarra como extención del cuerpo rindieron cuentas ante la eternidad en la naciente década de los 50´s, cuando comenzaba el movimiento del Rock and Roll, pero su influencia permanecería por décadas, hasta nuestros días. Cabe comentar que de no haber sido por el ejemplo de tenacidad y coraje de
Rienhardt, un jovencito de Birmingham Inglaterra, quien había sufrido también un accidente terrible en la mano izquierda, habría abandonado la idea de volver a tocar la guitarra; ese jovencito era Tony Iommy.
Django le dió color al viento, aroma al sonido, calor a los que le sobrevivimos y seguimos teniendolo como uno de los creadores más importantes de la historia de la música popular.



Recomendadas, además de las ya mencionadas: -Beyond the Sea.
-St. Louise Blues.
-My Sweet.
-Got Rhythm.

domingo, 8 de agosto de 2010

Héroes: CHUCK BERRY









Charles Edward Anderson Berry, 1926-



Los ojos desorbitados, el escazo bigote, el cabello deordenado... notas arriesgadas y una guitarra que no conoció límites en cuanto a la interacción sonido-cuerpo. Un incontenible poderío escapaba por sus dedos, incontenible sonido articulado a la perfección... con él se inicia la tradición de los Grandes de las Seis Cuerdas... para mí, el patriarca (aunque muchos digan que haya sido Robert Johnson, cosa en la que no estoy en desacuerdo, pero Berry representaba en nuevo sonido).
Había cierto peligro en su música, mucha euforia al abordar su guitarra... dicen que tenia un caracter dificil, (incluso que tuvo algún altercado con Keith Richards) pero era de comprenderse, no puedes ser un provocador en escena y sonido, cuando eres debil de caracter y espíritu. La relación entre él y su guitarra era todo lo que la gente debía conocer, era lo que tenia para dar al mundo, era lo que había y era suficiente.
"Johnny B. Goode" bien puede ser su autobiografía, de modo que podemos, no sólo imaginar el ego que ostentaba Berry, sino darnos cuenta de la seguridad ante sí mismo y de un modo, una suerte de clarividencia. Y, aunque es un hecho que sea ésta su canción emblemática, tomemos temas como "Roll over Bethoveen", "No Particular Place to Go", "Dear Dad" o "Thirty Days" (en especial) y apreciaremos la fantastica relación entre su voz y la guitarra, sin mencionar el impácto visual que sus actuaciones provocaban. De un modo, lo encuentro como la directa inspiración del más grande guitarrista de Rock de la historia: Hendrix.

Su legado es infinito, su influencia, definitiva; el hombre detras de la eufórica música que resultó en piedra angular de lo que conocemos como Rock and Roll.


Recomendadas: Además de las ya mencionadas: -I Got to Find my Baby.
-Tulane.
-Childhood Sweetheart.
-Maybelline.

sábado, 16 de enero de 2010

ANTICRISTO

¿Dirias que estoy al borde de la locura?
¿Podria creerte?
¿Creerias que te creo?
Me conociste en este obscuro y bizarro momento de la vida,
me conociste antes del ocaso prematuro
y escucho tu voz, ante la noche enorme-peligrosa y solitaria.

He roto la ley absoluta jugando son los designios del infierno.
Los demonios sobre el dintel de mi puerta
palidecen ante el lamento de aquellos que lloran en presencia
de lo que espera por mi más allá del muro.

MUERTE EN JARIPEO.

Entonces que vemos cómo un toro cebú le aplastó el craneo con las pezuñas.
Un señor, de entre todos los que se pararon repentinamente al ver el incidente, hizo que se me derramara la cerveza medio tibia, en el pantalón.
Amelia gritó “no mames” tan cerca de mi oido que, junto con las trompetas de la tambora que amenizaba el evento, me dejaron sordo por segundos dolorosos.
Ella fue la que me llevó.
A mi ni me gustan los jaripeos.
Aunque es un buen lugar para conseguir chicas.
Entraron varios hombres al ruedo ignorando al cebú despuntado, que por su parte se limitó a dar patadas al por mayor.
Ya no tenía más dinero para comprar otra cerveza.
Amelia llevaba tres más que yo.
Me había tomado siete.
El jinete accidentado era un rancholo, envalentonado, ebrio, abandonado, idiota; sólo dios sabe. Rancholo a fin de cuentas.
Amelia sale a jaripeos cada semana y por extraño que parezca, se ve muy bien con tejana y botas. Me toma de la mano y nos acercamos a contemplar el incidente.
La cerveza derramada en mi pantalón causa una mancha vergonzosa.
Entran voluntarios de Cruz Roja y atienden al ahora occiso.
Unos jovenes conversan en p'urépecha a mi lado. Me concentro en escuchar su plática.
Me suelto de Amelia, quien de un momento a otro se pierde en el remolino de gente.
Un cabrón se me queda viendo con cara de chinga tu madre.
Pasan unas chicas de breve cintura y más aun breve falda.
Amelia esta ebria.
No creo que podamos coger esta noche.
Me alejo de la gente y busco en mis bolsillos un poco de dinero.
Nada.
La tambora nunca se detiene, la gente sigue arremolinada, pierdo de vista al cebú. Amelia voltea a verme con una sonrisa que de algun modo me congela el corazón.
Hay un borracho tirado en la tierra seca y amarilla. Tiene una mancha de orina en el pantalón rojo decolorado.
Reviso mi mancha, la mezclilla no se seca tan fácil.
Por inercia, me encamino a la entrada del jaripeo y busco las llaves del carro.
No entiendo porque me siento como derrotado. Tal vez sean celos por el ahora occiso.
La mancha que porto no es mi concepto de ser el centro de atención.
Amelia me chifla y volteo para ver cómo llega junto con un niño muy sucio que carga un cartón de cervezas.
Al llegar a mi lado me muestra un botella de tequila que extrae de su bolso. “con esto nos armamos, pero hay que irnos ya y no me preguntes porqué”.
En su rostro de nuevo esa sonrisa.
Regresamos a la ciudad y nos dirigimos a su casa.
Prende el radio y canta muy alto una canción de banda.
Pregunta si me ha gustado el jaripeo, respondo que es interesantísimo.
“No me gusta cuando no pasa nada de impacto” me dice poniendo su mano en mi pierna. “es un buen día” me dice retirando la mirada de la mancha en mi pantalón.
Amelia se ven muy bien con tejana y botas, unicamente.

miércoles, 5 de agosto de 2009

SATÁN.

Este heavy metal que por las venas va corriendo, como alma que lleva el diablo, me invita a tenerte atada al olvido de todos aquellos errores que de repente se cometen en nombre de la desnuda realidad que representa la ebriedad y la locura, a pesar de que haya quienes insistan en llamarla crisis de la edad.


Invocando al puto diablo, por puro líbido, por pura ira en contra del pasado.
Invocando la reina de los muertos en la orilla de la esperanza, como si se aguardara el ultimo vuelo antes de que al tren de la locura se le ocurra detenerse en este páramo de soledad.
Invocando al puto diablo con el grito irracional de una Fender Stratocaster que espera el delirio que de mano del vaso, viene volando en alas de sombra.
Hay veces que se bendice la llamada de las tinieblas antes de abrazar la luz de las estrellas.


Satán esta en tu cuerpo sin velo y me hace sangrar el deseo sin nombre de tomar la sangre de los que rezan en las noches y que nada esperan mas que la llegada de los demonios que, sin alas, se posan en el dintel de las puertas de los moribundos.


Satán
tu nombre provocó guerras y ahora las guerras ocurren en la mente de los hombres...en el sexo de los amantes.
Satán
tu nombre hace que los cuerpos de los jóvenes se humedezcan con el jugo del insomnio...dulce promesa tus ojos en llamas promete.
Satán
tu nombre lo gritan de repente las guitarras eléctricas.

lunes, 13 de julio de 2009

TRES MUJERES A VECES MUDAS

Tres mujeres duermen en el cuarto de junto y sueñan.
La que durante más tiempo ha habitado la casa, sueña con las manos del niño prodigio de las cinco de la tarde, recuerda un naranjo y algun aplauso.
La que llegó, se fue y regresó, sueña con jóvenes vestidos de negro y sudor, con horas de frío y melodías irracionales; esta triste porque el tiempo no perdona.
Finalmente aquella que yo busque y terminó encontrandome, sueña y tiembla al recordar la pestilencia a ira y alcohol, conoce los demonios y alguna gota de sal. Aunque se sepa amada, a veces le sangra la ternura y le gana un poco el miedo.
Tres mujeres duermen en cuarto de junto y sueñan.

miércoles, 17 de junio de 2009

TOMA EL LLAVERO, ABUELITA...

EL BAÚL DE LOS RECUERDOS.
Textos aparecidos en la serie especial “Dípticos del mal” editados en 2004 de manera clandestina por parte del colectivo “Suelos Aliados”.


Debajo.

Vacío, sin mis manos, preso en la espesura de alcantarillas sin término, hundido por palabras que son piedras en los muros; aquellos que separaron el roce de unas manos y nada vino que no fuera el invierno.
Repleto, sin mis venas, sin el agua que bañó las noches, en vigilia por una sombra que colmara las cobijas.
Desnudo en el corazón de la madrugada.
Desnudo por los pasos que las calles devoraron.
Nada, aún con mi espiritu sin alas.



Invierno.

Dolor cristalizado. Como escarcha en los muros, no espero su sonrisa; todo huele a mierda y lenguas sucias.
Nacer es dolor. Mi ciencia es la agonía. La carne y la piel son tu ponzoña donde no hay lugar para mi. Son tus bosques muy grandes y tus ciudades muy viejas. Son tus montañas muy frías y tus mares siempre estan llenos de muertos. No hay lugar para mi. Estoy en el invierno de los siglos.
Siento asco de los cadaveres a mi alrededor, han sido yo todo este tiempo; la piedra en mi mente los llama y mis brazos los rechazan.
Frente al trono de Dios la luz y las aves, que a su lado emprenden vuelo, desnudas como una hoja, iluminan las estatuas llenas de basura y hundidas en la mierda.
Lo recuerdo como de un sueño y creo en lo que relatan los tubos, el suero y las agujas; susurran mi nombre a pedazos; el que me dió mi enfermedad y mi adicción.



Mictlancuauhtla.

I.
Espesura. La luz no permanece más que un breve instante en la tierra; lamento de piedra y musgo, camino del agua, corazón de las brazas.
Renacimiento. Un día es un siglo, los granos no envejecen, es el campo lo que cambia; ofrenda de maíz y sangre. Plegaria.
Dame piernas nuevas, ojos y manos. Dame la carne y el fuego, aliméntame, cúrame, pon de nuevo la piedra negra sobre mi pecho.
Crujen las ramas de los árboles en Mictlancuauhtla.

II.
Fuimos la razón de la caída, el poema sobre la roca en el centro de la tierra. Una lágrima que cayó del cielo.
Por ahora, camino sólo; me lleva un fantasma, un trozo de voz, la ninfa con lengua de dragón.
Cansado al pie del ícono, siendo un astro frío, la luz el brillo de la navaja que cortó mi piel.
Por ahora busco donde se rompió mi escudo y perdí mis fuerzas.